Psicología jurídica

La psicología jurídica, es la psicología aplicada al mejor ejercicio del derecho, que abarca la psicología del testimonio, la obtención de evidencia delictiva, la comprensión del delito, y el informe pericial acerca del mismo.

Una pericia psicológica certera, agregada al sumario de la causa, influye de modo importante en el resultado de una sentencia judicial, pudiendo ser determinante en la obtención de una sentencia favorable.

Toda peritación psicológica es una prueba documentada que requiere de una gran amplitud de conocimientos técnicos, elevada precisión y una elaboración metodológica, compleja y meticulosa, con base científica.

La validez y fiabilidad necesaria, dada las serias implicaciones del ámbito, precisa de una ardua labor de:

  • Anamnesis y entrevista clínica del sujeto peritado a lo largo de todo el proceso evaluativo.
  • Sesiones de evaluación psicológica y psicodiagnóstico.
  • Selección individualizada y adecuada de pruebas psicométricas y psicodiagnósticas a cada caso, y su administración, corrección e interpretación de las pruebas psicométricas y psicodiagnósticas necesarias.
  • Acopio y estudio de documentación relativa a la causa (tanto en el expediente judicial, como informes ya existentes).
  • Elaboración del análisis funcional del caso.
  • Formulación y discusión forense.
  • Conclusiones legales, señalando el grado de certeza así como aquello científicamente probado, y solo como especulativo lo que depende del impresión subjetiva del técnico.
Toda la información relativa a la pericia, y el dictamen pericial, será fiel al criterio técnico del perito psicólogo, subyaciendo la imparcialidad y objetividad profesional, siendo únicamente fiel a la verdad de sus conclusiones, no emitiendo valoraciones a favor del peritado si no son congruentes con el dictamen extraído tras la formulación del caso clínico. Por lo tanto, la emisión del informe puede no ser favorable para la causa, siendo decisión del abogado de parte y su cliente, la presentación del mismo en el proceso judicial.

El ámbito de actuación de un psicólogo forense es muy amplio y variado, pudiendo ser especialmente útil en los siguientes ámbitos:

  • Credibilidad del testimonio (especialmente relevante con menores) y descartar la posible simulación de los trastornos
  • Evaluación de la víctima: lesiones y secuelas psicológicas derivadas de abusos sexuales, delitos, u originados al ser testigo o víctima de un suceso traumático distinto al sexual.
  • Valoración de la imputabilidad penal. Presencia de eximentes completas o parciales, así como la existencia de algún tipo de trastorno que modificara el grado de responsabilidad penal.
  • Capacidad para ser juzgado
  • Medidas de seguridad, y pronóstico de comportamiento futuro (peligrosidad criminal)
  • Trastornos mentales graves que contraindican el ingreso en prisión
  • Trastorno mental sobrevenido después de pronunciada sentencia firme
  • Valoración de la vulnerabilidad psicosocial
  • Jurisdicción especial de menores: evaluación de riesgos. Medidas generales.
  • Incapacitación civil total o parcial. Declaración de prodigalidad
  • Tutelas o curatelas. Idoneidad.
  • Emancipación
  • Aptitud para contraer matrimonio
  • Nulidad matrimonial, separación y divorcio
  • Guarda y custodia de menores. Régimen de visitas, estancias y comunicaciones. Modificación de medidas. Valoración de idoneidad de custodia compartida.
  • Aptitud para testar. Impugnación de testamento.
  • Internamientos
  • Consentimiento informado
  • Accidentes de trabajo. Enfermedad profesional.
  • Incapacidad temporal. Invalidez permanente. Grados de invalidez.
  • Acoso laboral y otros síndromes de estrés en el trabajo
  • Simulación de trastornos
  • Nulidades matrimoniales
  • Disolución del vínculo
  • Dispensas